Diferencias entre la cerveza artesanal y la cerveza industrial

¿Has probado alguna vez la cerveza artesanal? Hasta hace muy poco, la cerveza era básicamente cerveza industrial que podíamos encontrar en cualquier sitio, desde bares y restaurantes hasta gasolineras y supermercados. Hace ya un tiempo que podemos encontrar cerveza artesana junto a la industrial e incluso sustituyéndola en algunos casos. Y es que existen varios factores que favorecen la expansión de este tipo de cerveza.

Diferencias vistas a través de distintos elementos:

  • Ingredientes: la cerveza artesana busca jugar con los distintos ingredientes, ofreciendo nuevos estilos y nuevas gamas a los consumidores. Al tener una producción menor que una gran empresa, puede arriesgarse a sacar nuevas ofertas sin tener que sacar miles de litros. Por el contrario, las grandes marcas buscan la estabilidad y no romper las producciones en masa. Van a lo más seguro para maximizar las ventas. La cerveza artesanal aposta por la utilización de ingredientes y procedimientos naturales en su elaboración, aunque con ello se sacrifique en parte la estabilidad, como en la fecha de caducidad más corta. Por otro lado, la cerveza industrial suele llevar conservantes y estabilizantes químicos para poder mantener el producto lo más estable posible, de forma que mantenga el sabor y la carbonatación donde quiera que vaya, y que además, tenga la fecha de caducidad más larga posible.
  • Filtración: este proceso se realiza de forma manual o con una mínima ayuda de maquinaria en las cervezas artesanas y se realiza de tal forma que permite que los ingredientes no resulten alterados. Por el contrario, las cervezas industriales son filtradas utilizando productos químicos. Con esta fórmula, los ingredientes pierden muchas de sus propiedades.
  • Pasteurización: este proceso alarga la fecha de caducidad de las cervezas. Es característico de las marcas industriales. Las empresas artesanas no suelen pasteurizar su producto, y si lo hacen, garantizan el máximo sabor y aroma de su producto, así como sus propiedades nutricionales y organolépticas.
  • Carbonatación: por lo general, la cerveza artesanal pasa por una segunda fermentación en botella. Es un proceso natural en el que la levadura sintetiza el azúcar de las maltas liberando gas. Este gas obtenido por la levadura, se mantiene en la botella durante más tiempo que el gas de la cerveza industrial, y además es más asimilable por el organismo. Si te bebes una cerveza artesana, normalmente encontrarás unos pequeños restos de poso en el fondo de la botella. Se trata del residuo de la levadura que ha terminado su trabajo de sintetización. Hay personas a las que no les gusta encontrarse este poso, pero éste, ¡da más sabor a la cerveza!.

Pero, ¿por qué se utilizan métodos tan poco beneficiosos en las grandes marcas de cerveza?

Pues porque mientras la cervecera artesanal busca producir una cerveza de calidad, potenciando el gusto y los aromas, la cervecera industrial prioriza reducir costes, incrementar ventas y posicionarse bien dentro del mercado, aunque el producto final no sea el más excelente .

Aspecto, sabor y aroma se ven potenciados en una cerveza artesanal que goza de un aspecto mucho más vivo, y con más cuerpo que la cerveza producida en grandes masas que acaba teniendo un cuerpo aguado y un aroma muy empobrecido sin demasiadas diferencias entre ellas .